25 septiembre, 2021

“Yo Soy Charlie” (Resubida)

-PARTE 1-

Una Nación de Refugiados

Destacándose por su sexual sátira política la revista Charlie Hebdo ya es toda una tradición en Francia. Sin embargo, muchas veces se ha mostrado insensible ante la crítica situación de los migrantes y refugiados musulmanes que hay en su país, burlándose descaradamente de aquello que ellos consideran valioso y que forma la parte primordial de su identidad. Alabada por muchos pero odiada por países enteros, Charlie Hebdo nos hace cuestionarnos con cada uno de sus números si aquella libertad de expresión que buscamos no es, en realidad, una utopía.

Fundada en 1992 como una revista de izquierda que estaba en contra del pensamiento religiosos Charlie Hebdo consiguió más de 1400 lectores en una década. Sin embargo, a partir del 2014 sus ventas empezaron a descender. ¿El motivo? Sus constantes ataques al Islam.

Con el estallido de la Guerra de Siria (en el 2011) miles de personas se vieron forzadas a escapar de su país para salvar su vida. El 14% de todos los refugiados que han emigrado tanto de Siria como de zonas aledañas se ha establecido en Europa y, por convenios de solidaridad internacional (como principal promotor de los derechos humanos en el mundo) Francia ha sido uno de los destinos predilectos para las familias árabes. De esta manera, la población de grandes ciudades como París empezó a estar constituida por una relevante cantidad de refugiados que tuvieron que aprender a adaptarse a la cultura y el idioma del país sin hacer a un lado su cultura.

Mientras la sociedad empezaba a asimilar su nueva diversidad cultural, Charlie Hebdo había encontrado nuevo material político y religioso qué criticar.

El Amor es más Fuerte que el Odio

 Los problemas iniciaron aquel mismo año, en el 2011, cuando la revista publicó en su portada que contendría un artículo especial “editado en colaboración con Mahoma”. A los musulmanes no sólo les molestó que los artistas se burlaran de un símbolo religioso tan importante en su cultura, también estaban molestos con la estereotípica manera en la que representaban a los árabes y los generalizaban como terroristas (ya que el turbante de la caricatura de Mahoma pretende simular el hongo de una explosión atómica).

Con comentarios como el que se le ha agregado a Mahoma en la portada (que dice “100 latigazos si no te mueres de risa”) los editores esperaban burlarse de las prácticas extremistas que promueve el Islam.

Las oficinas de Charlie Hebdo fueron bombardeadas durante la noche después de éste número y su sitio web fue hackeado por la red de terroristas Al-Quaeda, quien acusó a la editorial de dibujar caricaturas desagradables e insultantes disfrazando sus intenciones como “libertad de expresión”.

La semana siguiente al ataque se publicó nuevamente una portada en la que se involucraba a los árabes. Ésta vez se veía a dos hombres besándose, uno representaba a la comunidad musulmana y el otro al área creativa de la revista. En el título de éste número se puede leer “El Amor es más Fuerte que el Odio”.

La cabeza de la revista, el caricaturista Stephan Charbonnier dijo que las caricaturas de Mahoma no se detendrían pues era su manera de luchar por la libertad de expresión de la prensa. Dijo que el gobierno francés había dado el permiso de aquellas publicaciones en primera instancia porque Francia se identifica como un estado laico. Además, agregó que esperaba molestar a los extremistas que, en respuesta a sus caricaturas, le habían hecho la vida difícil atacando las oficinas.

A partir de entonces muchas de las caricaturas de Charlie Hebdo se enfocaron en atacar específicamente a la parte radical del Islam. UN ejemplo es la portada de la izquierda, en la que se muestra al mismo Mahoma a punto de ser ejecutado por un yihadista.

La intención de ésta caricatura fue mostrar las brutales prácticas de asesinato que utiliza ISIS y cómo ésta interpretación del Corán se distancia de sus intenciones originales.

En los globos de texto se puede leer que Mahoma, poniéndose del lado de Hebdo, dice “¡Yo soy el profeta, idiota!” y el extremista le contesta “¡Cállate, infiel!”.

De igual manera, una de las caricaturas más impactantes fue en la que Mahoma se pone a llorar mientras se queja de que las personas que lo siguen son puros idiotas. Ésta imagen ha sido usada en la edición del pasado 2 de Septiembre para conmemorar los ataques del 2015.

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