24 septiembre, 2021

Her bruised eyes still swollen shut, Buthaina Muhammad Mansour, believed to be four or five, doesn't yet know that her parents, five siblings and uncle were killed when an air strike flattened their home in Yemen's capital. Despite a concussion and skull fractures, doctors think Buthaina will pull through - her family's sole survivor of the Aug 25 attack, on an apartment building, that residents blame on a Saudi-led coalition fighting in Yemen since 2015. The alliance said in a statement it would investigate the air strike, which killed at least 12 civilians. REUTERS/Khaled Abdullah SEARCH "STRIKE MANSOUR" FOR THIS STORY. SEARCH "WIDER IMAGE" FOR ALL STORIES. TPX IMAGES OF THE DAY. Matching text: YEMEN-SECURITY/AIRSTRIKE - RC1BFFB8F240

Yemen: 7 años de una guerra que no parece tener fin

En septiembre de 2014 la capital de Yemen, Saná, fue capturada por rebeldes hutíes. Este evento desencadenó una guerra que hasta el día de hoy sigue hundiendo a un país pobre y empeorando una de las peores crisis humanitarias de los últimos años.

Ha habido esfuerzos diplomáticos, apoyados por Irán, el gobierno de Arabia Saudita, la ONU, y Estados Unidos para frenar los enfrentamientos, pero sigue sin poder contemplarse un pronto fin a la guerra. 

Desde marzo de 2015, Arabia Saudita ha encabezado una coalición en apoyo al gobierno yemení, y ha desplegado ataques aéreos que permitieron recuperar territorios del sur del país. A pesar de esto, la balanza se inclina a favor de los rebeldes hutíes, que tienen ocupada gran parte del norte y oeste del país, y que incluso han atacado a Arabia Saudita, haciendo uso de drones y misiles.

Los rebeldes intentan capturar Marib, la última ciudad al norte del país que sigue controlada por el gobierno. Intentaron tomarla en febrero. Marib es importante porque es una región rica en petróleo, y poseerla no sólo representaría un valor económico, sino que ayudaría a su posición frente a negociaciones de paz.

Según Peter Salisbury, los hutíes ya no son un movimiento rebelde, sino que han pasado a ser una autoridad “que controla la capital y un territorio con 20 millones de habitantes”. 

La semana pasada, Hans Grundeberg asumió la función de nuevo enviado de la ONU en Yemen, después de que Martin Griffiths, su predecesor, dijera que los esfuerzos de los últimos tres años fueron en vano. Tiene como principal desafio encontrar una forma de lograr que pare el conflicto armado para poder iniciar un proceso de paz, según la investigadora Elisabeth Kendall.

Las últimas negociaciones fueron en Suecia hace tres años. Como resultado de estas negociaciones se dio un intercambio de prisioneros, y se acordó evitar combates en la ciudad de Hodeida.

Se espera que la situación empeore, ya que ningún bando ha dado señales de inclinarse a la paz.

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