3 agosto, 2021

Un nuevo mecanismo para combatir la obesidad

La revista Autophagy es quien tiene el galardón de este hallazgo, en cuyo más reciente número se presentan los mecanismos reguladores de la autofagia; que se refiere al proceso celular que participa en la génesis y desarrollo de obesidad, cáncer y enfermedades cardiovasculares.

El Centro Avanzado de Enfermedades Crónicas (ACCDIS) fue quien se hizo cargo de este estudio multidisciplinario, en el que llevaron a cabo, junto a otras instituciones nacionales e internacionales, varias líneas de investigación para activar la autofagia o “autodigestión celular”.

Bajo el título “PKD2/polycystin-2 induces autophagy by forming a complex with BECN1”, esta investigación muestra que el canal iónico llamado “Policistina 2” parece interactuar directamente con “Beclin 1”; regulador maestro de la autofagia.

Este estudio se basa, mayormente, en los procesos celulares que llegan a tener alguna patología. Especialmente se encontró una particular relación entre un funcionamiento defectuoso de la autofagia con la obesidad.

Anteriormente se pensaba que la autofagia era un sistema de autodestrucción celular, pero diversos estudios han mostrado que, en realidad, esta autodigestión celular era beneficiosa para eliminar o reciclar componentes intracelulares defectuosos o innecesarios. A partir de este conocimiento, los científicos pudieron entender que la autofagia se activa frente a diversas condiciones de estrés celular, permitiendo a las células adaptarse a situaciones desfavorables.

Tras la información recaudada y resultados en la investigación abre una puerta a la creación de nuevas terapias farmacológicas que permitan controlar la degradación de componentes intracelulares mediante esta «autodigestión celular» y combatir la obesidad.

Para lograr esto necesitan que la proteína ‘Beclin 1’ se encuentre en un lugar y momento preciso al interior de la célula. Para que ocurra, el canal iónico ‘Policistina 2’ debe interactuar con Beclin 1 para formar un’complejo proteico.

Aún no lo han aplicado con ningún paciente pero su próximo objetivo será identificar más de estas interacciones para activar o disminuir la autofagia cuando sea necesario.

A %d blogueros les gusta esto: