3 agosto, 2021

Suiza descubre un planeta en el que llueve Hierro

La diversidad en nuestro universo es lo que más parece impresionarnos. Sin embargo, no todos los nuevos planetas descubiertos son la mejor opción para fundar una nueva civilización.

En el mes de marzo, un grupo de estudiantes de la Universidad de Ginebra, Suiza, logró encontrar lo que parece ser un planeta muy similar a Júpiter. La diferencia es que el nuevo cuerpo descubierto no sólo se distingue por su temperatura, sino también porque allí la lluvia se conforma por lo que nosotros conocemos como hierro. Este nuevo planeta fue nombrado WASP-76b y su distancia a la Tierra es de aproximadamente 390 años luz. Se localiza en la constelación de Piscis.

Wasp-76 b se encuentra muy cerca de su estrella, por lo que darle una vuelta no dura más que 43 horas. Este cuerpo celeste entra en el grupo de los exoplanetas. Su superficie es gigante; aunque no se tiene una idea exacta de cuánto mide, se cree que es dos veces el tamaño de Júpiter. Se sabe, además, que sus temperaturas pueden llegar a rebasar los 2400 ºC.

La verdadera pregunta aquí es: ¿cómo es que llueve hierro? La respuesta es un tanto sencilla, pues este fenómeno sucede de manera natural en el exoplaneta. Wasp-76 b solo muestra su cara frontal una vez ante su estrella madre, causando como consecuencia una oscuridad donde las temperaturas ascienden de manera impresionante. Los vientos causados por esta posición hacen que el aire transporte los vapores metálicos que se componen de hierro. Entre la oscuridad, las ráfagas de aire y los demás factores fríos del planeta en ese momento se causan condensaciones en gotas.

Podríamos comparar este fenómeno con un choque de térmico, pues se genera un impacto entre el lado ardiente del planeta (alimentado por la radiación directa de su estrella madre) y el lado frío y oscuro; lo que provoca que los átomos de los metales se dividan y se vuelvan a unir como lluvia en su atmósfera. Los científicos involucrados en este descubrimiento detectaron que las diferencias entre ambos lados alcanzan los 1500 grados Celsius, convirtiendo este fenómeno en una reacción en cadena.

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