25 septiembre, 2021

Se encontraron micro plásticos en agua dulce de la Antártida

Científicos españoles, liderados desde la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), fueron quienes por primera vez encontraron la presencia de micro plásticos en el agua dulce de un área protegida de la Antártida. Los resultados confirman la presencia de fragmentos contaminantes de poliéster, acrílico y teflón, con tamaños menores a 5 milímetros y distintas formas y colores. Hasta ahora se sabe que los micro plásticos (fragmentos de plástico menores a 5 milímetros) habían llegado al mar, a los ríos y a los suelos de gran parte del planeta. Pero lo que no se esperaba era que los investigadores era encontrarlos en un espacio protegido de la Antártida, posiblemente uno de los lugares más vírgenes del planeta.

Actualmente, otro estudio que también fue realizado por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), el Museo Nacional de Ciencias Naturales y la Universidad de Alcalá, ha identificado mediante una técnica llamada micro-FTIR, la presencia de micro plásticos de poliéster, acrílico y teflón en la Península de Byers (Isla Livingston, Antártida). Los resultados, publicados en el Marine Pollution Bulletin, muestran que los micro plásticos encontrados tenían dimensiones de entre 0,4 y 3,5 milímetros, así como distintos colores y formas (fibras y films).

“Se trata de una zona de la Antártida que ha estado bajo distintas figuras de protección ambiental desde 1966 y cuyo acceso está muy restringido. Solo se puede acceder a la zona por motivos científicos, con un permiso de la autoridad antártica pertinente y en grupos pequeños. De hecho, en las últimas décadas, solo han accedido a esta región un número muy limitado de científicos y por causas muy justificadas”, destacan los investigadores.

La investigación se realizó en uno de los arroyos de agua dulce que circulan en esta región en los meses de verano. Los científicos se aseguraron de que nadie pasaba por las proximidades del arroyo en todo su recorrido durante la duración del experimento, y utilizaron redes para filtrar el agua del arroyo. Los resultados hacen plantear a los investigadores la pegunta de si queda algún rincón del planeta donde los micro plásticos todavía no hayan llegado. “Aún queda mucho trabajo por hacer para entender cómo son transportados hasta allí, pero sabemos de dónde vienen… de las actividades que todos nosotros realizamos”.

Parte de los micro plásticos que acaban en todos los rincones del planeta se forman a partir de la degradación de los plásticos de mayor tamaño que desechamos de forma incorrecta. Si

evitamos que los plásticos lleguen al medioambiente, también evitaremos que los micro plásticos alcancen los pocos lugares vírgenes que nuestra acción como especie ha dejado en el planeta.

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