17 junio, 2021

¿Qué similitud tiene la Luna con el metano que se libera en el Océano Ártico?

El Océano Ártico pierde enormes cantidades de un potente gas de efecto invernadero: el metano. El metano es un gas de efecto invernadero mucho más eficiente a la hora de absorber calor que el dióxido de carbono.

Estas fugas se han producido durante miles de años, pero podrían intensificarse con un océano más cálido en el futuro debido al cambio climático. En las últimas décadas su concentración ha ido aumentando, aunque parte del aumento puede atribuirse a la actividad humana, existen otras fuentes naturales. Como dato la Luna puede influir en la cantidad de este gas que se libera a nuestra atmósfera, confirmándolo los científicos en un reciente estudio de Nature donde han analizado estas emisiones a la atmósfera desde el Ártico.

La Luna controla una de las fuerzas más formidables de la naturaleza así como las mareas que dan forma a nuestras costas. Las mareas, a su vez, afectan significativamente la intensidad de las emisiones de metano del fondo marino del Océano Ártico, un fenómeno que podemos cuantificar. Para ello los investigadores colocaron un piezómetro (un dispositivo que se usa para medir la presión del líquido en un sistema midiendo la altura a la que una columna del líquido se eleva contra la gravedad) en el Océano Ártico durante 4 días y 4 noches. De este modo pudieron medir los cambios de presión y temperatura a lo largo del tiempo en los sedimentos a un metro del lecho marino.

Gracias a esto se supo de la existencia de grandes reservas de metano almacenados en depósitos submarinos de hidratos congelados (cloratos) en los márgenes continentales y en los sedimentos oceánicos poco profundos del Ártico y en el permafrost.

El clorato de metano, conocido como hidrato de metano, es un sólido formado a partir de agua que contiene una gran cantidad de metano dentro de su estructura cristalina. Se forman por el arrastre de material vegetal de partículas, como aporte a ríos y luego a los océanos. De esta forma encontrando que la presencia del gas metano cerca del lecho marino aumenta y disminuye con las mareas.

Es la primera vez que se hace esta observación en el Océano Ártico. Significa que ligeros cambios de presión pueden liberar cantidades significativas de metano. Pero no todo ese metano se libera a la atmósfera, sino que parte se queda en el agua dependiendo de la profundidad. Las mediciones se realizaron en un área del Océano Ártico donde no se había observado

previamente liberación de metano pero donde se tomaron muestras de concentraciones masivas de hidratos de gas. Esto implica que liberación de gas del lecho marino está más extendida de lo pensado

Estas fugas de metano en el Océano Ártico han ocurrido durante miles de años, causadas por factores como la actividad sísmica y volcánica pero ahora se añade como descubrimiento el factor lunar. Siendo que las observaciones implican que la cuantificación de las emisiones de gases actuales en el Ártico puede estar subestimada. Sin embargo, las mareas altas parecen influir en las emisiones de gases al reducir su altura y volumen.

El estudio también plantea la posibilidad de que el aumento del nivel del mar pueda contrarrestar la liberación de metano de los océanos, ya que la mayor presión del agua mantiene el gas atrapado durante más tiempo.

Los sistemas terrestres están interconectados de formas increíbles, y este estudio revela una de esas interconexiones en el Ártico: la Luna provoca las fuerzas de las mareas, las mareas generan cambios de presión que afectan al fondo marino e impactan en el metano submarino.

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