1 agosto, 2021

ONU alerta sobre la vulnerabilidad de las personas con VIH ante la pandemia

El covid-19 de por sí ya se ha convertido en una preocupación mundial, pero éste combinado con otras enfermedades graves puede llevar a un aumento importante en las tasas de mortalidad.

El VIH SIDA es una enfermedad mortal que debilita el sistema inmunológico de las personas que lo padecen. Es por esta razón que los pacientes de VIH deben ser de los primeros en tener acceso a las vacunas contra el covid. Su vulnerabilidad debería ser una prioridad. Sin embargo, lamentablemente, los seropositivos son uno de los grupos que más carece de este medicamento.

Alrededor del mundo hay un estimado de 800, 000 niños con SIDA. Si estos llegaran a contraer el virus, no solamente tendrán una reacción más agresiva contra su sistema,  sino que también tienen el doble de posibilidades que tiene una persona sana de perder la vida.

Un informe mundial presentado por el proyecto ONU-SIDA alerta que las personas que viven con VIH son más vulnerables al COVID-19. Aún con esta declaración, la desigualdad y la discriminación impiden que estos grupos de personas tengan acceso a las vacunas COVID-19; así como a otros servicios de salud para la atención del VIH.

Tan solo en lo que va de este año, en África (donde residen 67% de las personas con SIDA de todo el mundo) se sabe que sólo el 3% de este grupo de personas ha recibido la vacuna contra el COVID-19. Además, sólo se les ha aplicado una dosis; ni siquiera las dos requeridas para inmunizar al sistema 

Aunque las vacunas se siguen abasteciendo en gran parte del mundo, los países en vías de desarrollo no tienen tanta suerte de recibirlas a tiempo (como sí lo hacen los países primer mundistas). Esto genera que salvar miles de vidas de jóvenes y adolescentes con alguna enfermedad, como la ya mencionada, se vuelva una tarea extremadamente difícil.

Winnie Byanyima, directora ejecutiva de ONU-SIDA, dijo: “Mientras los países ricos de Europa se están preparando para disfrutar del verano, debido al fácil acceso de sus poblaciones a las vacunas contra la COVID-19, el Sur está inmerso en una profunda crisis”.

Las estrategias de protección para estas personas en cada país también se han visto reflejadas en los nuevos casos de sida, pues las cifras han aumentado. Además, la pandemia (como emergencia sanitaria) ha vulnerado los servicios médicos, haciendo que la atención hospitalaria decaiga en un 48%. Este descenso ha traído, como consecuencia, un riesgo de mortalidad mayor por COVID-19 si un paciente con VIH lo adquiere.

A %d blogueros les gusta esto: