11 abril, 2021

Las declaraciones del presidente de Turquía ante las políticas de Macron

Francia ha tenido una historia complicada con los migrantes musulmanes que han llegado del Medio Oriente con los conflictos recientes.

Tras varias reformas que pretenden “instaurar el laicismo” en la población que provocaron polémica por no permitir el uso de la burka o el hijab (prendas que las mujeres del Islam portan normalmente).

Igualmente, los migrantes reciben el mismo trato que cualquier extranjero en un país ajeno, ya que frecuentemente cuentan con menor oportunidad laboral que un local. Incluso muchos jóvenes sufren discriminación en las escuelas por sus orígenes.

Aunado a esto está la “tradición” de la revista satírica Charlie Hebdo, que desde 2005 publica caricaturas ofensivas hacia el profeta de la religión Islámica, Mohammed.

La publicación de estas caricaturas han provocado varios atentados contra los edificios o los empleados de la revista, sin embargo no han desistido en su “tradición”.

Es por estas razones y aún más, es que el islamismo radical (o “islamismo separatista” como lo llama Emmanuel Macron) ha tomado fuerza con los jóvenes migrantes de primera o segunda generación, ya que a través de las redes sociales son contactados por grupos yihadistas y manipulados para radicalizarse.

Después de un breve periodo “tranquilo”, un ataque con cuchillo cerca de la antigua sede de Charlie Hebdo regresó la atención hacia el creciente problema del islamismo radical en Francia.

Unas semanas después, la noticia de que un maestro había sido decapitado a dos calles de la escuela donde laboraba conmovió a toda Francia, provocando una ceremonia pacífica para conmemorar al Samuel Paty.

Las investigaciones posteriores revelaron que el asesinato fue perpetrado por un migrante checheno de 18 años, el cual se enteró de que el maestro había mostrado unas caricaturas de Mohammed durante una clase por medio de foros islamistas en redes sociales.

Abdullah Anzorov (el perpetrador) llegó a la escuela donde trabajaba Paty y le preguntó a unos estudiantes (que fueron detenidos) acerca del maestro, a quien señalaron. Los jóvenes recibieron un pago a cambio de la información.

Emmanuel Macron declaró que “Francia no renunciaría a las caricaturas” apelando a la libertad de expresión.

«¿Cuál es el problema con los musulmanes y el islam de esta persona llamada Macron? Necesita tratamiento mental», fue lo que el presidente turco Recep Tayyip Erdogan declaró durante un discurso televisado.

«¿Qué más se le puede decir a un jefe de Estado que no comprende la libertad de creencia y se comporta de esta manera con millones de personas que viven en su país y que son miembros de una fe diferente?», agregó.

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