6 mayo, 2021

Este árbol misterioso siempre se inclina hacia el ecuador.

El árbol que se inclina hacia el ecuador, así lo conocen coloquialmente. Se llama pinos Cook (Araucaria columnaris) son árboles imponentes y autóctonos de Nueva Caledonia, un archipiélago en el Océano Pacifico. Sin embargo, se han cultivado en regiones tropicales, subtropicales y regiones templadas alrededor de todo el mundo.

El aspecto y forma de esta especie de conífera es estrecha y alargado alcanzando hasta 60 metros de altura. A pesar de tener esa altura no es lo que le llama la atención a las científicos, es más bien porque estos árboles tienen una particularidad y es que se inclinan, con un ángulo preciso de 8,55º hacia el ecuador, se encuentren donde se encuentren. Haciendo una comparación es aproximadamente el doble de la inclinación de la Torre inclinada de Pisa. Añadiendo que los árboles también se inclinan más cuanto más se alejan del ecuador en ambos hemisferios.

La magnitud de la inclinación viene dada por líneas que irradian desde el centro y se miden en grados desde la vertical, como lo indican los círculos concéntricos. Los puntos rojos representan muestras del hemisferio sur y los puntos azules las del hemisferio norte

Su descubrimiento fue hace unos años por una coincidencia, todo sucedió cuando el investigador Matt Ritter de la Universidad Politécnica del Estado de California, en Estados Unidos, estaba escribiendo una breve descripción del árbol para un libro. Este investigador mencionó que algunos árboles pueden inclinarse durante su desarrollo hacia donde esta el Sol, pero normalmente, al madurar, corrigen tal asimetría en su crecimiento. Por alguna razón desconocida, el pino Cook no puede hacerlo. La naturaleza es tan increíble porque sus raíces saben balancearse y crecer en la dirección exacta para corregir la asimetría de su tronco y evitar así que se pueda caer

Los árboles de cualquier especie pueden crecer torcidos debido a factores de su entorno como, por ejemplo, el viento o la nieve. En esta imagen podemos ver el efecto del fuerte y constante viento en estos árboles en Nueva Zelanda. Pero en este caso hay un patrón mundial en el que todos los individuos de la especie se inclinan con esta direccionalidad y muy distinta asociada. Y esto sucede porque el origen de este comportamiento en el pino de Cook esté en la genética del árbol o que se trate de una adaptación para aprovechar al máximo la luz solar en latitudes más elevadas. Pero hasta la fecha se desconoce la explicación precisa a este curioso fenómeno.

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