11 abril, 2021

Estados Unidos: Crisis en el Capitolio

Los resultados de las elecciones presidenciales de Estados Unidos indican que Joe Biden es el ganador, y hasta el día de ayer se esperaba la confirmación de su victoria.

Sin embargo, la estrategia de su contendiente republicano se exhibió durante la campaña electoral, la cual fue desacreditar por cualquier medio posible el proceso democrático.

En un acto desesperado, Donald Trump convocó a sus seguidores en las inmediaciones de la Casa Blanca.  Pero la situación en la capital estadounidense escaló rápidamente durante el último rally del presidente saliente.

Casi 50 minutos después de que Trump comenzara con su discurso, varios grupos comenzaron a marchar hacia el Capitolio, donde miembros del Congreso se encontraban debatiendo acerca de la confirmación de la presidencia de Joe Biden (misma en la que Trump quiso intervenir al intentar convencer de rechazar la victoria de Biden al vicepresidente Mike Pence).

Miles de partidarios del presidente fluyeron lentamente hacia el edificio, enfrascándose en enfrentamientos con la policía a lo largo de su camino.

Mientras el cuerpo policial intentaba detener a los manifestantes sin éxito, una bomba detonó muy cerca de los cuarteles del Comité Nacional Republicano. Otra bomba fue recuperada de los cuarteles del Comité Nacional Demócrata, al mismo tiempo que se llevaban a cabo evacuaciones del personal de edificios federales.

Alimentados por la desconfianza al proceso electoral y a su resultado (la cual fue plantada por el mismo Trump), los simpatizantes brincaron las barricadas e invadieron el Capitolio.

Los conteos de los arrestos realizados palidecen cuando se comparan con las cifras de las marchas por el homicidio de George Floyd (quien fue asesinado por miembros de la policía en Kenosha que ya se encuentran en libertad).

Confirmada por el jefe del Departamento Policial Metropolitano de Washington D.C., Robert J. Contee, la cifra oficial indica 52 detenciones hasta el momento. Esto contrasta con los 300 arrestos llevados a cabo durante las protestas de Black Lives Matter por el asesinato de George Floyd en Lafayette Square.

Asimismo, durante estas manifestaciones las fuerzas antidisturbios reprimieron a los asistentes con macanas, municiones no letales y gas lacrimógeno. Sin embargo, durante la toma del capitolio se criticó fuertemente a la policía al mostrar mucha mayor moderación en la violencia utilizada contra las masas.

Las fotos y videos de la invasión al Capitolio se viralizaron rápidamente en redes sociales, y se señaló en más de una ocasión el factor racial por el cual la manifestación derechista tuvo una menor respuesta policial.

Hasta el momento cuatro personas han muerto y cientos más han resultado heridas (tanto manifestantes como agentes de la policía).

Durante la invasión, se viralizaron las imágenes de la multitud rondando libremente por los pasillos del edificio principal para la democracia en Estados Unidos.

Tras varios llamados a Trump para frenar la violencia del movimiento por parte de los políticos estadounidenses, el presidente publicó un tweet que fue rápidamente borrado.

En esta publicación, Trump dijo que “Estas son las cosas y los eventos que suceden cuando una victoria electoral sagrada y aplastante es despojada de manera tan brutal y sin ceremonias de los grandes patriotas que han sido mal e injustamente tratados durante tanto tiempo. Vayan a casa con amor y en paz. ¡Recuerden este día para siempre!”.

Tras la publicación Twitter decidió bloquear el acceso de Trump a su cuenta, medida a la que rápidamente se sumaron Instagram, Facebook y Snapchat.

«Pensamos que los riesgos de permitir que el presidente siga usando nuestro servicio durante este periodo son sencillamente demasiado grandes. Por ello, extendemos el bloqueo que le hicimos en sus cuentas de Facebook e Instagram indefinidamente y durante al menos las dos próximas semanas hasta que se complete la pacífica transición de poder», declaró al respecto el CEO de Facebook, Mark Zuckerberg.

La comunidad internacional criticó ampliamente al presidente, denunciando las actitudes de Trump para obstaculizar una transición pacífica.

«El presidente Trump lamentablemente no ha reconocido su derrota desde noviembre, ni tampoco ayer, y eso naturalmente ha generado una atmósfera que hace posible incidentes violentos”, declaró al respecto la canciller alemana Angela Merkel.

El día de hoy, el presidente declaró (por medio de la cuenta de Twitter de su portavoz, Dan Scavino) que “»Aunque estoy totalmente en desacuerdo con el resultado de las elecciones, y los hechos me respaldan, habrá sin embargo una transición ordenada el 20 de enero».

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