12 abril, 2021

El Fondo Monetario Internacional: una máquina destructora de países

El Fondo Monetario Internacional: ¿un apoyo para los países en vías de desarrollo o una máquina de esclavitud económica?

Como dos de los organismos económicos más importantes del mundo el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial surgieron con la idea de ayudar a estabilizar la economía de los países subdesarrollados que, tras conseguir su independencia, no tenían fondos con qué empezar una nueva vida. Sin embargo, el conjunto de políticas neoliberales mediante las que estos organismos se manejan está planeado para someter a las naciones necesitadas bajo un nuevo modelo de control: la esclavitud económica.

El Inicio del Fin

Fundados en 1944 como resultado de los Acuerdos de Briton, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial fueron planeados por las potencias mundiales como organismos hermanos que mantendrían el orden económico en el mundo. Se acordó que el FMI funcionaría como un regulador de las políticas externas y los tratos de exportación, por lo que podría hacer préstamos de dinero de corto y mediano plazo a naciones que lo requirieran. Por otro lado, el Banco Mundial se encargaría de hacer préstamos a largo plazo, buscando apoyar el desarrollo de naciones de bajos recursos y erradicar la pobreza.

     Los préstamos más importantes que estas instituciones empezaron a otorgar se sitúan durante los años 60, pues fue la década en la que las colonias europeas en África y Asia lograron su independencia. Al no tener un sólido sistema económico con el cual salir adelante, éstas nuevas naciones decidieron cerrar tratos con el FMI y el Banco Mundial, sometiéndose a los agresivos Programas de Ajuste Estructural que los inversionistas exigen durante el préstamo.

Enriqueciendo a los Ricos

Según las políticas del FMI y del Banco Mundial, cada nación que decide formar parte de éste organismo debe aportar cierto porcentaje de dinero al año, el cual se determina a partir de su PIB. Esto hace que las grandes potencias del mundo (principalmente Estados Unidos y algunos países de Europa) aporten más y, por consiguiente, el FMI se incline a favorecerlos. Éste es también el parámetro que determinará a las conocidas naciones G5, quienes han hegemonizado la tomas de decisiones políticas y económicas del mundo.

Los ingresos donados son destinados a proyectos masivos de producción en regiones subdesarrolladas, África o Latinoamérica, durante los cuales comunidades enteras son desplazadas de su espacio original para explotar el suelo. Recordando así que el verdadero objetivo del FMI es someter a las naciones pobres, por lo que se les explota con programas de agricultura o extracción de materias primas pero no se apoya su industria, pues más tarde se les obligará a importar los productos terminados a un mayor precio.  Estos proyectos tienen un terrible impacto tanto en las naciones afectadas como en el resto del mundo, ya que representan grandes pérdidas culturales y ecológicas.

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