3 agosto, 2021

Diverticulitis, la enfermedad por la que operaron al papa

El papa Francisco fue operado el fin de semana pasado, pues sus problemas de salud empeoraron al grado de necesitar una operación. Su salud ahora es estable.

Gracias a un informe directo de las instalaciones vaticanas, el pontífice de 84 años fue intervenido con éxito por una «estenosis diverticular sintomática» del colon. El papa fue operado el día domingo 4 de julio 2021 en el hospital Gemelli de Roma. Todo parece dar indicios de que el religioso reaccionó bien a la operación; la cual se llevó a cabo por medio de anestesia general.

La enfermedad por la que se operó al papa, conocida como diverticulitis, es  una condición del sistema digestivo que se relaciona a pequeñas protuberancias o bolsas (“divertículos”) que se forman, con la edad, en la pared del intestino grueso.

Parece ser que quienes presentan esta enfermedad no dan signos de algún síntoma en específico. Los pacientes solo pueden enterarse de que padecen de ésta si se hacen un análisis de escaneo por alguna razón externa. Existen dos variantes de esta enfermedad. Si los divertículos causan síntomas (como dolores en el abdomen), se le llama “enfermedad diverticular”. Por el contrario, si estos divertículos se inflaman o infectan, generando síntomas más severos, se le llama  diverticulitis.

Ante esta enfermedad,  también se puede presentar un caso de estenosis; que se refiere a una estrechez de los conductos en el cuerpo (en este caso, del colon). Esta estrechez puede ser consecuencia de la diverticulitis en su peor condición. Si se llegan a presentar síntomas, el más representativo es un dolor en la parte inferior izquierda del abdomen que tiende a empeorar cuando el paciente inicia sus comidas o durante estas. Ventosear o defecar alivian este dolor.

Estreñimiento o diarrea también son síntomas de la diverticulosis, así como la defecación con sangre en las heces.

Se tiene poco conocimiento de porqué surge esta enfermedad. Sin embargo, se cree que esta enfermedad se adquiere por factores como:  la edad, la dieta, el estilo de vida e incluso la genética familiar de cada paciente. Uno de los principales factores de riesgo ante ésta es la edad, pues a partir de los 40 años es cuando una persona se hace más renuente a padecer diverticulitis. Se han diagnosticado muy pocos casos de este padecimiento entre menores de edad.  

Generalmente empieza a hacerse presente a partir de los 60 años y un significativo número de personas mayores de 80, suelen tener desarrollarla, esto se debe gracias a que las paredes del intestino grueso se debilitan con la edad, particularmente en el sigmoideo. Otros factores que aumentan el riesgo son el sobrepeso, fumar, un historial de estreñimiento y el uso prolongado de analgésicos como la aspirina.

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