17 junio, 2021

Coronavirus: Programas de vacunación en la Palestina ocupada y confinamiento alrededor del mundo

El mundo lleva poco más de un año batallando contra un nuevo virus que cambió la vida de todas las personas, y esto ha tenido impactos en la población y en la economía a nivel global.

Comenzando por el confinamiento recomendado en marzo de 2020 por la OMS (que recientemente ha perdido poco a poco la credibilidad debido a las contradictorias medidas que ha propuesto), medida que pausó por completo la economía mundial y que provocó una recesión general.

El confinamiento detonó una serie de problemas aún más grandes en los países de América Latina (casi todos catalogados como “en vías de desarrollo”) dentro de los que destacan el aumento en casos de violencia y la saturación en los sistemas hospitalarios.

Incluso al día de hoy, mientras en México aumentan de forma descontrolada los contagios, la población continúa vacacionando y esparciendo la enfermedad por todo el territorio nacional (hasta el mismo Subsecretario de Salud, Hugo López Gatell se volvió tendencia por la publicación de una foto en la que se le muestra en la playa).

Esta situación (poniendo de ejemplo a la Ciudad de México) contrasta radicalmente con la tendencia que se dio en Europa, especialmente en Italia y España. En estas dos naciones “desarrolladas” se saturaron los hospitales a principios de abril, números que bajaron rápidamente.

Sin embargo, como resultado de las vacaciones de verano, los contagios han ido aumentando poco a poco en el continente europeo desde la segunda mitad de 2020. Por esta tendencia, se han vuelto a reforzar las medidas sanitarias en países como Francia, incluso el Reino Unido declaró el día de hoy que se entraría de nuevo en confinamiento hasta marzo. Asimismo, ciudades como Tokyo instauraron de nuevo el estado de emergencia por el rápido aumento de contagios.

Para luchar contra el virus se han desarrollado una serie de vacunas y de programas de aplicación, sin embargo el acceso a la cura se caracteriza por ser un indicador más de la amplia brecha de desigualdad que existe en el mundo.

Mientras los países más ricos (entre los que destacan las potencias europeas y Estados Unidos) han comprado dosis suficientes para inocular a su población más de una vez, los países en “vías de desarrollo” no tienen la capacidad económica para pagar cargamentos grandes de la vacuna.

Asimismo, se dio un caso bastante particular en el territorio palestino ocupado por los israelíes, donde la población local ha sido excluída de los programas de vacunación, mientras que los residentes ilegales han recibido ya la cura.

Esto sucede mientras Israel se convierte en “el líder de la vacunación contra la covid-19” ya que ha vacunado al 10% de su población.

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