16 septiembre, 2021

Abrimos o morimos.

El 4 de febrero del presente año, varios grupos del sector restaurantero se unieron a una manifestación que se concentró en el Monumento a la Revolución en Ciudad de México.

Durante la manifestación, las personas cuyo empleo es en el sector de restaurantes, reclamaron el mal manejo de la pandemia por parte de las autoridades en su sector, bajo el entendimiento que dichos negocios han sufrido un receso en sus ingresos al no poder atender al público. La petición, o más bien exigencia de las personas que trabajan en restaurantes, fue que les dejaran abrir con un aforo máximo del 40%, con todas las medidas de sanidad y con una hora de cierre a partir de las 10 de la noche.

Aunque el gobierno esté dando permisos a restaurantes de fungir en espacios al aire libre, es evidente, dada la manifestación, que los esfuerzos de las autoridades no están siendo suficientes, ya que no están logrando cubrir los gastos de operación, por pagar los gatos de nómina, luz, agua, etc. para mantener el negocio abierto.

En una entrevista para la revista Forbes, trabajadores del restaurante “El bajío” comparten que, por la recesión económica que se está viviendo en el país, no están pudiendo sustentar a las familias. Mencionan que, aunque pueden seguir laborando con servicios a domicilio, el sueldo se redujo a la mitad y no pueden contar con el apoyo de lxs clientes en las propinas.

Una de las cocineras del restaurante, menciona que los negocios de este sector deberían de estar abiertos, siempre y cuando se respeten los protocolos establecidos por las autoridades para evitar los contagios, que hoy en día siguen subiendo. “Los restaurantes son hasta más seguros que la calle” -agregó.

Al intentar ampliar la apertura de los restaurantes, también se realizó un memorial a los negocios del sector, que cerraron sus puertas de manera definitiva a causa de la actual pandemia por Covid-19. Salieron a las calles con sus utensilios de trabajo (sartenes, palas, ollas, etc.) para hacer ruido y “que las autoridades al fin nos hagan caso”.

Los voceros del movimiento, y sus contactos con el gobierno de la Ciudad, argumentan que alrededor de 40% de los restaurantes, no cuentan con ninguna terraza o espacio al aire libre, por lo que no pueden realizar las funciones suficientes que los mantendría a flote.

Entramos de nuevo al paradigma habitual de la pandemia. ¿Hasta dónde el país puede aguantarla?

Este es solo otro ejemplo de como la pandemia sigue afectando a las poblaciones más vulnerables. Es así, que se estiman que más de 13000 negocios del sector restaurantero han cerrado sus puertas en la Ciudad de México. Si no se muere de Covid, se muere de hambre.

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