3 agosto, 2021

6 iglesias canadienses arden tras el descubrimiento de restos de niños indígenas

Durante la última semana, cientos de personas se han reunido alrededor de varias iglesias en Canadá para prenderles fuego. Estos actos son una respuesta a la indignación que los habitantes han sentido tras el descubrimiento de fosas comunes que contenían restos de más de mil niños indígenas.

Durante los dos últimos meses se han encontrado cientos de cadáveres de niños indígenas en distintos internados católicos repartidos por Canadá. Hasta el momento se tienen registro de seis iglesias, en diversos territorios indígenas, que han sido quemadas en su totalidad. La población se encuentra indignada por estas defunciones, pues no fueron registradas por parte de las iglesias del país.

Los primeros hallazgos de cadáveres se dieron a conocer en las residencias escolares de Marieval y Kamloops. Entre mayo y junio se han descubierto tres fosas comunes. En la primera aparecieron 215 cadáveres de niños indígenas, a la semana siguiente se encontraría otra con 751 cadáveres y, hace unos días, se localizaron otros 182 restos de menores.

La desgarradora historia detrás de estos hechos es que, entre los años de 1980 y 1997, más de 150 mil niños indígenas fueron llevados a internados católicos para desarraigarse de su cultura y costumbres. Se sabe que estos menores eran abusados físicamente, verbalmente y sexualmente por las autoridades eclesiásticas. De igual manera, muchos niños fueron utilizados en experimentos científicos.

Tras el descubrimiento de las fosas, los incendios no han sido lo único que ha pasado en el país; estatuas de Colón, la reina Isabel I y la reina Victoria fueron tumbadas y destruidas. Esto se debe a que aquellos personajes históricos representan la represión que, a lo largo de los siglos, el imperialismo europeo ha ejercido hacia las comunidades indígenas nativas de la región norteamericana. 

Previamente, las autoridades canadienses se limitaron a pedir disculpas, durante  el 2015, por las atrocidades que hasta el día de hoy son cometidas contra la comunidad indígena. Sin embargo, ante esta nueva ola de protestas,el primer ministro canadiense Justin Trudeau ha condenado las medidas tomadas por la población; catalogando la quema de iglesias como “disturbios.”

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